Tú eres un Dios vivo involucrado en los
intereses de la vida y compro-metido con los
acontecimientos del día a día.
Dios sólo nuestra esperanza
¿Por qué dices, jacob, y afirmas tú, Israel: “Mi suerte esta oculta a Yavé, a Dios se le pasa por alto mi derecho”. ¿ No lo sabes? ¿No lo has oido? Un Dios eterno es Yavé, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, su inteligencia es insondable. El reanima al cansado y reconforta al débil. Podrán los jóvenes cansarse y fatigarse, podrán tambalearse los muchachos, que los que esperan en Yavé renuevan sus fuerzas, remontan el vuelo como águilas, corren sin fatigarse y caminan sin cansarse. Isaías 40,27-31.
Creyente Oportunista
Ello me dan la espalda y no la cara, más cuando llega la aflicción, gritan: “¡Levantate, sálvanos!” ¿ Dónde están los dioses que te has fabricado? ¡Levántense ellos a ver si te salvan en el tiempo de tu angustia! Porque tan numerosos como tus ciudades son tus dioses, Oh Judá. ¿Por qué pretendes pleitar conmigo? Todos vosotros me habéis sido infieles, dice Yavé. En vano he castigado a vuestros hijos; no habéis aceptado la lección; vuestra espada devoró a vuestros profetas como un león devastador. Jeremías 2, 26-37
Ciro instrumento del Señor
Así habla Yavé tu redentor, el que te formó desde el seno materno: “Yo soy Yavé, el que lo ha hecho todo;… el que confirma la palabra de sus servidores y cumple el consejo de sus enviados; … Isaías 44, 24-28
Yo soy tu Salvador
Porque mucho vales a mis ojos, eres precioso yo te amo. Isaías 43,4
No hay otro Dios fuera de Yavé
Vosotros sois mis testigos -dice Yavé- y mis siervos, a quienes yo he elegido, para que me conozcáis y creáis en mí y comprendáis que soy yo, antes de mí no existió ningún Dios y ningún otro existirá después. Yo soy Yavé, fuera de mí no hay Salvador. yo he revelado, salvado y proclamado; yo, y no un extraño entre vosotros. Vosotros sois mis testigos – dice Yavé- y yo soy su Dios, desde la eternidad lo soy; nadie se puede librar de mi mano, yo actúo sin que nadie lo impida. Isaías 43, 10-13
¡Bendito sea Yavé, Dios de Israel, el único que hace maravillas!, ¡Bendito sea su nombre glorioso para siempre; toda la tierra se llene de su gloria! ¡Amén, Amén! Salmos 72,18-19
